“Es probablemente, una de las políticas más polémicas de la sociedad actual: los menores no pueden entrar a la mayoría de los conciertos que tienen lugar en su ciudad si no es acompañados de un adulto, ya que en las salas donde se celebran se sirve alcohol. El DNI no se pide en la barra, sino en la puerta. Y así, los menores que no tienen la suerte de tener unos padres comprensivos o una frondosa barba que les haga aparentar más años se quedan sin ver a su grupo del alma.
Para dar solución a este problema nació la plataforma Under Eighteen, creada para ofrecer alternativas de ocio “saludables”. Eventos enfocados a un público entre 13 y 17 años, por lo que la venta de tabaco y alcohol está prohibida. Uno de ellos es el festival U-18, que desde 2008 ha llevado a los escenarios españoles a artistas como Simple Plan, Billy Talent o Katy Perry, y que este año contará con uno de los grupos más queridos por el público adolescente de nuestro país: los ingleses McFly”.
